• Cannabis Activa Olavarria
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Fuente Cogollos del Oeste

Desde el equipo de comunicación de CODELO entrevistamos al Dr. Álvaro Sauri, encargado de la área de cuidados paliativos del Instituto de Oncología Angel H. Roffo.

 

Desde el equipo de comunicación de CODELO entrevistamos al Dr. Álvaro Sauri, encargado de la área de cuidados paliativos del Instituto de Oncología Angel H. Roffo.
Conversamos sobre los tratamientos con cannabis que lleva adelante en el área de cuidados paliativos del hospital Roffo y sobre la situación de la política de drogas en la actualidad, especialmente con respecto al cannabis, su uso terapéutico y las perspectivas que se abren (o no) a partir de la sanción hace un año de la ley 27.350.

"...El cannabis como producto de investigación es difícil porque no es un solo producto, son múltiples ellos que trabajan en cortejo"

-Codelo: Mi primera pregunta es ¿hay algún sustento científico para la prohibición del cannabis?

-Alvaro Sauri: No, la prohibición es un tema de tabú, un tema político y está dentro de esas cosas donde sustancias médicas tiene que ser controladas por la policía, eso es un absurdo, no tiene sustento científico, sino ideológico, político y diría que infantil. Porque desde este punto de vista contradice el artículo 19 de nuestra constitución donde uno es responsable de sí mismo y en todo caso responderá ante dios si cree y nada más. Porque consumir cannabis al único que le afecta es al que lo consume. Podríamos discutir en ultima instancia si hubiera alguien que fuma un porro y esto pueda perjudicar al vecino que eventualmente aspira el humo, pero en última instancia eso sería secundario y no aspira cannabis directamente, tendríamos que discutir la polución ambiental, en la esquina de Junín y Paraguay, la esquina de la Facultad de Medicina, con la cantidad de colectivos que pasa alguien se fumó como once atados de cigarrillo a la vez, pero ese es otro tema. Desde el punto de vista legal, es un absurdo discutir un terma médico, entonces, no tiene sustento la prohibición desde el punto de vista científico ninguno. Ahora las drogas, las medicaciones, tienen efectos colaterales, la cannabis también lo tiene, incluso la cannabis es mucho menos peligrosa que otras drogas que sí usamos porque tiene dosis letal nivel 50 y la cannabis no tiene dosis letal 50, es decir, que ni siquiera mata.

-C: ¿Qué sería la dosis letal 50?

-AS: La dosis letal 50 serÍa la dosis que pone en peligro la vida de una persona, es del 50%, es una manera de explicar la dosis tóxica peligrosa que hace que de alguna manera te pueda matar; hay dosis letal 50 para diuréticos, dosis letal 50 para sedantes, pero la cannabis no, por algo muy sencillo no hay receptores de la cannabis en el cerebro donde está el centro cardiorrespiratorio, es la zona del ecencéfalo, la más primitiva del cerebro y en esa zona no hay receptores, en cambio,  sí en el resto del sistema nervioso, los receptores cb1 y cb2, mayormente cb1 que si interactúan con otros sistemas. Por supuesto la cannabis puede producir por ejemplo taquicardia, puede producir algunos problemas cardiovasculares, pero en sí no tiene dosis letal 50, eso si se trata de un paciente que está enfermo de algo, pero no per se. Entonces, policialmente cuando una persona ejecuta un acto, generalmente, no es solo el consumo de cannabis hay otras drogas que están detrás que son mucho más dañinas como la cocaína, aunque de la cocaína salen los analgésicos locales, así que todo es relativo. De todas maneras, no es comparable marihuana con cocaína en absoluto. Uno se cansa de ver artículos en la primera plana como el de la semana pasada en La Nación, el domingo, donde absurdamente ponen que el mayor consumo de marihuana está vinculado con el narcotráfico, etc., etc., y lo comparan con la cocaína, es un absurdo, es una estupidez.

-C: Usted trata pacientes con cannabis y distintos derivados, ¿qué sería un cuidado o tratamiento paliativo con cannabis? ¿tiene total legitimidad en la comunidad médica?

-As: La comunidad médica general es bastante pacata como dijo yo, no tiene tanta aprobación, pero eso sigue el régimen del miedo, el régimen de la estupidez y no el régimen científico al cual se deben atener los profesionales. Hablan de que no hay estudios con evidencias. Eso no es así, en varios países los hay y existen como producto medicinal, lo cual nosotros estamos atrasados 30, 40 años. Yo sí lo uso, indico y le doy una receta al enfermo que requiere medicina cannábica para tal o cual síntoma, nosotros lo usamos para la anorexia, para el dolor, para las nauseas y vómitos, para el estado de ánimo porque un poco de THC mejora el estado de ánimo, lógicamente no hay que tenerlo hiper excitado, para relajantes musculares. Tengo un paciente con una parálisis cerebral y le damos cannabis, algunos pacientes en la etapa de final de vida, con no solamente canceres sino con enfermedades de demencia, eso los tranquiliza. Pacientes con Parkinson, algunos pacientes pueden servirles y de hecho les sirve sintomáticamente, sirven en el control de síntomas que es lo que hacemos en cuidados paliativos, está el estudio científico del efecto antitumoral, el efecto antiinflamatorio donde hay evidencias clínicas de casos clínicos. El problema es, como esto es una sustancia prohibida lógicamente somos muy pocos los médicos que hemos hecho algún curso de cannabiologia. Hicimos en La Plata el año pasado; la comunidad médica en general habla de cierto reconocimiento cuando tiene experiencia. Nosotros que habitualmente manejamos en paliativos morfina, y otras sustancias, bueno, quizá tengamos cierta habilidad para manejar la cannabis como producto vegetal y como sustancia botánica en sí misma. Una medicina enfocada más naturista, pero aún así sin saber bien exactamente qué le estamos dando, nosotros hacemos un protocolo donde analizamos un mililitro de la sustancia que la persona toma para determinar qué relación hay de los principales cannabinoides que recibe como THC, CBD y CBN, esos tres en principio.

-C: ¿Esa prueba donde la hacen?

-AS: Esa prueba la hacemos en un convenio que tenemos con la Universidad de La Plata, la cátedra de toxicología,tenemos un vínculo donde nosotros le llevamos un mililitro de los distintos pacientes y tratamos de identificar los cultivadores para avisarles "bueno tu producto tiene esta proporción, esto y esto". También nos hemos llevado sorpresas, líquidos que no tenían absolutamente nada, por suerte no hemos encontrado en los pacientes que hemos analizados que tenga el producto insecticida o metales pesados que es otro de los temores, que no esté la planta bien cuidada, que no sea cultivada con la buena práctica, pero no hemos encontrado insecticidas ni otro producto peligroso en los que hemos mandado a analizar. Es como un producto médico en general, es nuestra indicación médica. Como se sabe hay mucha variedad genética de la planta, entonces podría ser que justo esa no era la apropiada para el enfermo, pero cuando uno controla y hace el trabajo consensuado, con cuidado de la persona, advierte las cosas y se modifica, lo genial de esto es que si hay un efecto colateral o alguna situación que no nos gusta con suspenderlo la situación se retrotrae.

-C: No agrava otro cuadro.

-AS: No agrava otro cuadro exactamente, es más peligroso en los pacientes que reciben quimioterapia que le pasan otras cosas y no tienen vuelta atrás. En cambio, con esto se puede volver.

 

-C: Vos mismo me dijiste que el médico escucha al paciente y no al revés,¿por qué? ¿qué desafíos plantean para los profesionales de la salud los tratamientos con cannabis en este contexto?

-AS: Claro, que el médico escuche al paciente es el abc elemental de la buena práctica médica, el relato del enfermo es lo primero porque el profesional lo que tiene que hacer en el texto que dice el enfermo ir descubriendo cómo es el síntoma que lo lleva a hacer la situación diagnosticada, entonces esto es un abc de la medicina. Lo que ocurre es que las personas tienen la experiencia de que los médicos no los escuchan, eso es real. Entonces, parece mentira que un enfermo tenga que decir le agradezco porque usted me escucha, cuando en realidad es el primer acto, escuchar y darle la mano al enfermo y escuchar. Bueno ¿qué te preocupa? Ahí empieza el relato y la historia clínica. Entonces, lo demás se acomoda solo, así tenemos pacientes convencidos de que tienen que tomar cannabis y nosotros le decimos, mira no has hecho esto, no has hecho aquello y si eso no funciona, genial a lo mejor lo que decís tener razón. Más de las veces estamos negando un tratamiento de lo que lo estamos aceptando porque también aceptar un tratamiento es un compromiso para uno por varias cosas: nos tenemos que fiar de los productos de los cannabis cultores. Los productos importado que muchos vienen de Chile o Uruguay tampoco estamos seguros de que tiene lo que dice que tiene, tenemos que ser cautelosos en ese sentido. En general es más de las veces que le decimos  que no es por esta situación, recreacionalmente ese es otro tema, sale del área médica. Podemos discutir la necesidad o no, pero eso ya es una opinión. Desde lo médico, desde lo científico muchas veces le decimos al enfermo "no", primero hace esta línea de tratamiento porque no se hizo bien y vemos, muchas veces tenemos pacientes que lo reubicamos en el tratamiento y no necesitan cannabis, también con un esquema clásico sin mucho problema; otros no, éste fracasa y vemos por qué es una buena opción. Esto es así por ahora porque nos falta investigación, yo estoy convencido que podría ser en tiempo potencial el cannabis tenga un efecto antinflamatorio, preferiría dárselo antes que un ibuprofeno, pero todavía no tengo evidencia clínica que me permite decir esto, vamos a investigar. Lo mismo con los efectos antitumorales, etc. etc. En la polimialgia reumática muchos enfermos toman y se sienten mejor, en algunas neuropatías, yo tengo un paciente con neuropatía lo ingiere y se siente mucho mejor y ha bajado el consumo de otras medicaciones. Lo vamos haciendo acorde, no le decimos a la gente tome cannabis y suspenda todo, pero lo vamos acompañando. En algunos casos la cannabis es complementaria y en algunos caso es central. En autismo la cannabis tiene un rol central para un tratamiento que traía mucha toxicidad y uno ve avances y progresos en chicos con autismo que uno se emociona de que sintomáticamente van respondiendo mucho mejor. Van adquiriendo cognición, van comunicándose mejor aparte de mejorarles el animo y la sociabilidad, ahí tenemos evidencia clínica que faltará corroborar con próximos trabajos, en todo el mundo funciono así. La gente tomó la sustancia y empezó a ver porque actuaba y más culpa de las prohibiciones que esto se acentúa,  basta prohibir algo que la gente lo va a hacer. Y entonces, de golpe puede ser útil y salimos a investigar, el cannabis como producto de investigación es difícil porque no es un solo producto, son múltiples ellos que trabajan en cortejo, la investigación de laboratorio típica estudia un solo producto de investigación…

-C: Es una limitación de las teorías médicas.

-As: Es una limitación del método de estudio, puede que algún día podamos estudiarlo mejor o encuadrarlo, dale la vuelta, como digo yo, de investigación más apropiada. Esta es la gran dificultad que hay, todo el mundo quiere hacer una sustancia y en esto se sabe que son muchas sustancias, que en realidad en el cuerpo esto pasa así todos los días ,no es una sola, probablemente no sea solamente la insulina, aunque la insulina lo demuestre, pero si no tiene determinadas proteínas, etc., etc. no termina de actuar. Esto es lo que pasa con la cannabis también. Ahora ¿por qué el cerebro humano tiene receptores para la cannabis? ¿por qué tiene receptores para la morfina? Después se descubre que existen endorfinas y ahora las magnofinas, 2AG que están vinculados.

-C: Endocannabinoides.

-AS: Claro, así como aparecen endorfinas, aparecen endocannabinoides, encima los endocannabinoides dentro del sistema nervioso están mucho, muchísimo más esparcidos que los opioides, lo cual es maravilloso. Pareciera que el sistema de endocannabinoides es un sistema de homeostasis, de equilibrio porque por un lado estimula, por otro inhibe y depende en que sector esté, en qué central por así decirlo es el efecto que produce. Así cuando estimula demasiado la corteza puede traer psicosis, delirios, excitación; por otro lado, mejora el ánimo, por eso todo esto tiene que estar en estudio, pero no por este efecto colateral en última instancia hay que prohibir.

-C: ¿ A qué efecto te referís?

-AS: Y cuando se produce algún cuadro de psicosis, de alucinaciones, de risa inmotivada, hiper excitación, bueno lógicamente no es un efecto deseado. A su vez yo a una paciente se lo tuve que suspender por un tema de dolor crónico con un manejo muy dificultoso por el efecto psicométrico que le producía, pero me reconoció que cuando estaba así tampoco sentía el dolor, pero ella no se sentía bien. Se suspendió porque le generaba hipertensión, hay un tiempo de adaptación y demás que a veces hay que esperar, son típicos los mareos; pero si se pone hipertenso una persona que no lo era hay que tener cuidado y saber manejarlo. Esa no era la planta apropiada para ella evidentemente y por eso la suspendimos lógicamente. Por eso los médicos tenemos que estar acompañando a los enfermos, a la pregunta anterior, es un descompromiso el profesional que no acompaña a su paciente si se entera que consume cannabis, lo que tiene que hacer consignarlo, nosotros lo anotamos en la historia clínica porque es importante para todos los profesionales y lo acompañamos. Estudiamos porque hay cosas que no sabemos y muchas veces saben más que nosotros.

 

"...la ley no termina de resolver varios temas, quizás el más importante para mí es el de los cultivadores solidarios..."

 

-C: Estamos un año que se haya aprobado la ley 27.350 de Cannabis Medicinal, ¿cómo caracteriza la ley, su posterior implementación y qué opina sobre su aplicación y el rol de los laboratorios?

-As: El cannabis ha estado en un estado de prohibición, que aparezca una ley que lo permita es altamente positivo. En realidad para investigar y medicar no es necesario una ley, pero tuvo que ser porque estaba prohibida, se puede estudiar cualquier sustancia pero…; entonces es muy positivo.  Pero lógicamente la ley no termina de resolver varios temas, quizás el más importante para mí es el de los cultivadores solidarios porque tiene que ver con la adquisición, el poder tener el producto de cannabis. Es muchos países eso se resuelve no con facilidad, pero si tiene baja resolución efectiva, tomemos el modelo canadiense, el modelo de Uruguay que está al lado nuestro pero lo pusieron para uso recreativo. Paradójicamente les importa mucho el medicinal, y Chile, Colombia también tiene, son más de 40 países que tienen autorizada la cannabis. Entonces, la ley es un buen puntapié inicial, esto se hizo, el consejo en virtud de pacientes con convulsiones refractarías a los medicamentos, como son niños eso impacta y la política lo toma y circunscribió en principio a la epilepsia.  Pero hay autismo, hay un montón de cuadros para los cuales la cannabis tiene efecto medicinal. El consejo consultivo, que ya se tendría que haber reunido, tendría que haber definido la amplia gama de patologías que requiere el uso de la cannabis y acá hay un tema político porque si alguno dice que la cannabis es buena para la artrosis, entonces el estado tiene que hacerse cargo de todos los pacientes que tienen artrosis, son millones de pacientes y no les interesa. Que no interese no quiere decir que no sirva; así la cosa se puede sincerar, pero tomado de la Asociación Americana donde aceptan varios combinaciones de cannabis, puede haber otras más, ampliaría el abanico. Todo esto es resorte del consejo consultivo. El otro problema que tiene es que, dentro del consejo consultivo, por suerte, hay representante de los cannabiscultores para poderlos sacar del área de tráfico de drogas, que nada tiene que ver, es un absurdo. Sin embargo, un cultivador queda atado a esta situación legal que el artículo 8 deja muy flojo, sin inhibir claramente esto, porque esto inhibiría el autocultivo. El estado piensa que esto generaría una diáspora que generaría en todo el país, que de hecho habría que reconocer que posiblemente esté, entonces tendría que quemar todo El Bolsón, un montón de lugares.  Que no se les ocurra hacerlo jamás porque ahí tenemos una rebelión social directamente. En cambio, tendría que tomar el mando de facilitar, meterse y controlar el cultivo, la ley tiene falencias, pero es una apertura. Desde ese lado es positivo, lo que se hizo es positivo. Pasó un año, en este año se tiene que concientizar, se tiene que concientizar mucho más rápido a los profesionales, las asociaciones médicas como está haciendo Cameda, como está haciendo el Dr. Morante en La Plata, como hacemos nosotros cuando hablamos con los colegas.

-C:  Dentro de las asociaciones médicas, ¿cómo crees que entra el debate político?

-As: Y las asociaciones médicas son pacatas en general,  no pueden tomar una postura política son sociedades científicas, desde ese lado está bien. Pero no pueden estar de espaldas al pueblo, no pueden dar la espalda al objetivo de la salud, a la población que existe o que dicen servir. Entonces, como dicen "no hay suficiente evidencia, no hay suficiente trabajo." .En realidad sí los hay, no los hay completos, pero los hay; y/o hay que hacerlos. Podríamos tener la experiencia acá, pero entonces hay que permitir protocolos de investigación, para ello necesitamos productos, conocer ese producto y estandarizar ese producto para conocerlo un poquitito, tenemos una serie de trabajos; como eso no está definido, entonces toman una estrategia de no manifestarse demasiado o nada o poco. Y cuando uno no conoce, es una actitud prudente no tomar parte, pero si debería tomar la actitud de favorecer el estudio. La sociedad de neurología con el tema de las convulsiones están viendo con bastante seriedad el tema de la cannabis recién ahora y no es que era una novedad, esto se sabe hace 40 años, 30 años, 20 años, entonces la actitud como fue algo prohibido, “ay pero esto no esta permitido”. Porque lo dijo un americano en virtud de querer tirar el ultimo de cáñamo porque aparecía cultivos como el nylon y el plástico porque en el fondo eso facilito que tomaran el caso de un asesinato de una persona que mató una familia, y eso se lo atribuyeron al cannabis, entonces estimulo el crecimiento, después de la ley seca, estímulo el crecimiento del plástico y saco el cáñamo de circulación. Que en realidad no salió del todo porque el cáñamo se usa para un montón de cosas. De todas maneras, que haya reemplazado productos sintéticos, el plástico y el nylon, otros productos tipos de polímeros, también tiene su lado positivo, pero en realidad es todo una cuestión económica.

-C: ¿El tema de la prohibición?

-As: Y sí, claro, hay una cuestión política-económica. Entonces, cuando uno estudia esto y uno observa que han cerrado el cerebro, uno se indigna, habría que agarrar ese fulano y colgarlo de las pelotas. Fíjate de dónde arrancan las prohibiciones, arrancan de intereses, y cuando esto lo ejecutan en la medicina, se han perdido mucho tiempo, por eso no hay que tomar posturas del típico filosoficas- religiosas, han sido un poquitito el opio del pueblo.  El opio se decía porque te genera sueño, todos quemaron todos los cultivos de China, lo cual generó una crisis internacional porque en general del opio sale la morfina, entonces hay toda una zona protegida en Asía menor, la zona kurda de Turquía que se subvenciona para que siga cultivando opio, se siga cultivando la parasomnífero del cual salen el opio, la morfina para el resto del mundo. Pero fíjate hasta qué grado puede llegar la estupidez humana. La estupidez desde una base, la guerra del opio por el adormilamiento que producía, al absurdo de no ver las consecuencias positivas que producía.

-C: Eso pasa con la gran mayoría de sustancias hoy prohibidas.

-As: Son aspectos infantiles del ser humano. No sé, es mi pensamiento.

-C: Estoy de acuerdo. No sé si infantiles, sino como que todo el tiempo hay una disputa.

En: Infantil no como término peyorativo, sino como, no haber profundizado, un chico es directo, a medida que se va profundizando su sistema neurológico y demás va elaborando. En un chico es genial, un ser humano no tiene que perder la inocencia de lo infantil, pero son argumentos infantiles cuando no admiten discusión, cuando no cabe la duda, no hay pregunta, “ay no, esto es así” ¿cierto? Y con la cannabis hay muchos profesionales: “ay no, está prohibida entonces debe ser malo”, es un descompromiso. Entonces, su paciente a lo mejor no le dice que toma cannabis porque dice que lo va a dejar y lo necesita, necesita las dos cosas, el médico y la cannabis; entonces hay muchísimos pacientes, nosotros en el hospital no rascamos mucho porque si entramos a profundizar no tenemos cómo saciar la necesidad de saciar ese producto. Tratamos de delimitarnos a las personas que genuinamente lo necesitan más, porque si estuviera en todas las góndolas ¿qué problema hay? Vas a la farmacia, buscas el dibujo del ibuprofeno como el Valium. Entonces estaríamos medicando a quienes lo necesitan genuinamente y estaríamos sacándoselo a quienes no: esto no te sirve.

-C: Algo ya dijiste al respecto, pero ¿cómo caracterizas las políticas de drogas en general en los últimos años? ¿Y cómo crees que pueden hacer del lado de los profesionales de la salud para lograr un cambio? ¿Qué política de drogas propondrías vos y qué estrategias para lograrlo?

As: Vamos a decir lo positivo primero, lo positivo es que la menos se permite discutir esto y se pone sobre el tapete lo que es científico, lo que es médico. Lo que hay que superar es el miedo, las políticas de miedo, las políticas represivas generalmente generan más síntomas, generan más incomprensión, generan mucha más ignorancia. Aquello que es represivo, necesariamente anude lo que tiene que ser inverso, que es ver el desafío y tomar una actitud de escucha, de observación con respecto a las políticas frente a la cannabis. En nuestro país es incompleta y mala porque se persiguen a los cannabis cultores, desde ese lado es una conducta represiva. También con el cerebro que la dirige, el presidente que tenemos en este momento no cabe que puedan pensar de otra manera. Cuando piensa desde el punto de vista penal una sustancia de lo médico, es cortarle el camino por el miedo, por la imbecilidad, por las estupidez; asociarlo al narcotráfico no es la mejor política en absoluto. Entonces, las políticas de nuestro país son por supuesto deficientes, persecutorias y no resuelven nada. Así la Bullrich atrape 60 mil, aparte mentira esto, agarran un cannabis cultor y lo ponen dentro del narcotráfico como si fuera el mismo que extrae LSD o otras drogas que han matado gente, como psicoestimulantes, drogas de diseño. Me cago en la palabra diseño porque la estropean, efectos hiperestimulantes mucho más peligrosas que la cannabis. La cannabis no es peligrosa, saquémoslo del léxico, ¿es peligroso para quién? Para el libre albedrío, para el estúpido que en vez de meterse 10 pastillas de Superman que está por salir volando, no es la represión lo que lo va a resolver, no es la policía. Qué tiene que haber un control, sí tiene que haber; la policía podría, pero la actitud que tienen que tomar con los cannabiscultores no es la misma en absoluto que con aquellos que si trafican esas sustancias que sí son dañinas, efectivamente dañinas, al menos que se descubran que tienen algún efecto positivo. Yo te decía que de la cocaína salen los anestésicos locales, lo que pasa es que lógicamente hay muchos mejores productos que la cocaína entonces no se la necesita. ¿Vos viste algún coya que masca coca que tenga malos dientes? Tienen una dentadura de puta madre, y esto es porque mascan coca, aquellos mascan la planta. La aspirina viene de la corteza del sauce, del ácido acetilsalicilico, la corteza del sauce viene acompañada de muchas sustancias, una de ellas son las saponinas que protegen el estómago. Entonces, saber hacer un preparado de la corteza del sauce es menos lesivo que tomar una aspirina que produce gastritis en el estómago si no tomas un antiácido o no lo cuidas. Entonces, ¿qué es peor o peligroso? Porque de una hemorragia digestiva la gente se muere, de la cannabis no. Entonces, la represión lo que genera como base es ignorancia, porque aquello que se reprime no se analiza, esto está prohibido. Parece mentira que como sociedad tengamos que todavía que no pensar en la prohibición, claro la prohibición de no matar está buena, hace que podamos convivir, ahora es un desafío analizar que si uno quiere matar a alguien porqué no lo puede hacer, dónde eso vuelve hacia uno. Eso es lo que hay que hacer con todas las cosas que están prohibidas, explicar dónde vuelven hacía uno, entonces para mí, se debería tomar otra política, que es distinta, es de control y no de prohibición, pero es un compromiso. Entonces, qué hacen, encierran cannabis cultores, generan estadísticas, que bárbaro este ministerio necesita apoyo económico porque están logrando resultados, es una cuestión política, como yo demuestro que trabajo 100, necesito 1000; en realidad gente dañina ahí adentro habrá 10 que no son precisamente cannabis cultores, sino son los que negocian o trafican otra cosa. Si vos me decís el ministerio de seguridad, no es estúpido, es cómplice como los que tiran piedras, no se puede admitir que un moto pase arriba de un tipo cuando manejan son los canas, si necesitas a eso hay algo que está mal, ¿podrían no pasar eso y que las cosas estén mal? Sí, pero no con ese grado de violencia, con ese grado de estupidez. Hay que pensar desde que grado de vista, desde lo legal existe todavía es la persecución, es una genuina trabe a algo que tiene que ser científico y  estudiado, es salir de la ignorancia para pasar a la inclusión y ese es un desafío, para el gobierno es un desafío controlar los cultivos, pero es el desafío que tiene que hacer, entonces, le dice a Fulano ponele está tierra, esto sí, no pongas este insecticida, esto lo tienen que hacer es el trabajo del ministerio de salud, o del INTA o lo de quién mierda sea, pero eso es lo que hacen los países civilizados. Nosotros en ese sentido somos barbarie, entonces, terminan cayendo justos por pecadores y las legislaciones se hacen por la mayoría, basta uno que haya demostrado, un idiota que al propóleo le puso alcohol etílico y entonces el propóleo se prohibió, el propóleo tenía otras posibilidades, lógicamente no lo metas con algo que sabes que es tóxico para el hígado, pero como era más barato, en vez de ponerle alcohol, le pusieron otro tipo de alcohol. Cuando uno empieza a analizar porqué surgen las prohibiciones, surge porque teóricamente desde salud pública debe evitar que le pase a uno, entonces poner alcohol etílico que ya se sabe que está re contra prohibido para el ser humano, el que lo hace es porque es dañino, es criminal, no por eso hay que prohibir el alcohol etílico que se usa para otras cosas. Con la cannabis pasa lo mismo, la cannabis no mata bueno la cannabis pude traer un estado confusional, puede traer alteraciones en la memoria, puede traer, puede, pero eso no quiere decir que sea necesariamente peligroso, acá se trata de la persona. Entonces, las leyes toman en general, pero deben cubrir a cada persona, tienen que ir al particular si no, no tienen objeto, hay que sacar la palabra represión y ponerle desafío, duda, búsqueda, encuentro, consenso, consensuar con los profesionales, consensuar con los cultivadores, consensuar con las empresas, consensuar, buscar consenso. Esto puede ir en contra de muchos intereses, por ejemplo de un importador, a un importador no le interesa que la Argentina produzca cannabis, y a cierto lugares de la Argentina no le interesa que la cannabis la pueda producir cualquiera, le interesa que la produzcan dos o tres, o uno, como la luz, son todos muy amigos de la competencia, pero en realidad son muy amigos del monopolio, seamos honestos, no jodamos, yo creo que este es el desafío de los gobiernos si es que quieren actuar con justicia. Como vemos todos los estados represivos, generan ignorancia.

Fuente de la entrevista: Cogollos del Oeste
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